Informe

Doce de dieciocho ministerios, en cero: el primer índice de gobernanza de IA

The Capitolio Nacional in Bogotá with the Colombian flag.

Puntos clave

  • Doce de dieciocho ministerios: cero obligaciones demostrables. Ninguno supera dos de seis.
  • Las variables operativas (métricas, evaluaciones, impugnación) están en cero absoluto en todo el gabinete.
  • Salir del cero cuesta seis documentos y un trimestre — los instrumentos están publicados y son gratuitos.
  • El índice mide demostrabilidad pública por diseño: la gobernanza que no puede demostrarse no genera confianza ni permite control.
  • Primera edición con códigos y protocolo de réplica; la tabla nominal se publica como anexo del índice, y la segunda edición será nominal desde la primera página.

Un año después de la política nacional de IA, medimos lo que cada ministerio puede demostrar públicamente. Doce no pueden demostrar ninguna de las seis obligaciones básicas; ninguno demuestra más de dos. El registro nacional, mientras tanto, existe — como proyecto de ley.

El Índice Enpath de gobernanza de IA del sector público hace, en su primera edición, la pregunta que nadie había hecho con método: ¿qué puede demostrar públicamente cada ministerio del gabinete colombiano sobre la gobernanza de sus sistemas de inteligencia artificial? No intenciones, ni planes, ni declaraciones: seis obligaciones verificables con documento público — acto de gobernanza con responsable, inventario publicado, ficha pública de al menos un sistema, métricas de operación, evaluación de riesgo publicada y vía de impugnación específica —, cada una calificada tras verificación documental y un periodo de réplica de treinta días.

La respuesta cabe en una figura: doce ministerios en cero de seis; cuatro con una; dos con dos; ninguno con tres o más.

Lo declarativo registra existencias; lo operativo, cero absoluto

Por variable, el patrón es aún más elocuente. Las pocas existencias demostradas se concentran en actos de gobernanza e inventarios — lo declarativo. Las métricas de operación, las evaluaciones de riesgo publicadas y las vías de impugnación están en cero en los dieciocho ministerios: las tres variables que miden si la gobernanza opera o solo existe en el papel.

El contexto agrava la lectura. Colombia dispone del andamiaje normativo más denso de la región —la política nacional, la sentencia constitucional más desarrollada del continente, el reglamento judicial de IA más desarrollado que hemos documentado en la región— y del proyecto de ley que crearía el registro nacional de sistemas de alto riesgo, aún en trámite. La gobernanza de IA colombiana existe como doctrina y no existe como demostración. Y la anomalía institucional del año merece subrayarse, porque explica el mecanismo: la Rama Judicial tiene reglamento interno de IA y ningún ministerio del Ejecutivo —el poder que formuló la política— tiene el equivalente. La diferencia no es de capacidad ni de presupuesto: la Corte ordenó reglamentar en cuatro meses y el reglamento salió en cuatro meses, mientras la política nacional apenas recomendó.

Doce ceros no son un problema de capacidad

Las seis variables cuestan, cada una, un acto administrativo o una publicación web. Su ausencia simultánea en dos tercios del gabinete confirma la conclusión del benchmark de febrero: lo que ningún marco obliga con plazo, ningún ministerio lo hace por convicción. Trece meses después de aprobada la política nacional —tiempo suficiente para seis documentos— la variable explicativa no es el tiempo: es que ninguna de las seis figura como obligación con plazo y consecuencia en instrumento alguno.

Por eso el índice se publica con su experimento incorporado, en la tradición falsable de esta serie: si las seis variables se vuelven obligación con plazo en 2026, la mediana de 2027 será 4 o más; si siguen siendo voluntarias, no pasará de 1. La segunda edición, con metodología congelada, será el árbitro.

Por qué importa

Para los ministerios, la lista de salida está contenida en las propias variables — la ruta del trimestre: acto de gobernanza el primer mes, inventario y ficha el segundo, evaluación, métricas e impugnación del sistema principal el tercero. El primero que la recorra encabezará la edición de 2027. Para la Presidencia y la planeación nacional, la palanca es una directiva única con plazo: el acto que movería a los dieciocho a la vez. Para el Congreso, el índice es el número que el debate del registro estatutario no tenía. Y para los pares regionales, es metodología replicable: el primer índice nominal de gobernanza de IA de un gabinete en América Latina, publicado con criterios y datos.

Una aclaración que el año electoral obliga a decir dos veces: el índice mide obligaciones administrativas, no gestiones de gobierno; su serie cruzará administraciones y su metodología no distingue colores. Los documentos existen o no existen. Esa es toda la política del instrumento — y toda su fuerza.

El documento completo —con su metodología, sus fuentes y sus limitaciones— está disponible en el PDF descargable de esta página.